sábado, 20 de septiembre de 2008

shhhh...

Siempre me fascinó ver a mi hijo dormir. Es un momento donde uno disfruta esa paz que transmite su carita, la inocencia, el estar entregado al sueño tan plácidamente. Le saqué muchísimas fotos durmiendo.
"Si le falta usted a un mundo enfermo y con canas, quién va a hacerle la cama y quién le peinará la frente y quién le lavará la cara. Si falta su risa para echarlo a andar. Venga conmigo y el gallo a cantar. Que hay que empezar un día más. Tire pa'lante que empujan atrás. Y póngase el calcetín, paloma mía y véngase a cocinar el nuevo día. Todo esta listo, el agua, el sol y el barro, pero si falta usted no habrá milagro".
Joan Manuel serrat

6 comentarios:

  1. Bombonazo! Y esas pestañas...

    A mí me pasa algo muy loco, cuando veo dormir a los míos, con cara de angelitos, me olvido de todo, y me siento culpable x mi falta de paciencia, x los retos, etc,etc...

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  2. sí vero, quien no se quedaría hipnotizada con semejane amor de hijo? es una dulzura mirarlo dormir (al menos a través de las fotos, je!)

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  3. Sabes que me he quedado mis buenos ratos mirándolo y pensando en el milagro que es la vida (uy me puse sensiblera...)

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  4. Esos ojazos!! esas pestañas!!
    es un amorr, Vero! de verdad que sí, hasta con los ojitos cerrados.
    besos!

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